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El 3
azulgrana asegura que todo lo que se
lleva del Atlante es positivo
31-05-2010
Coordinación de Medios del Club Atlante
La entrevista que hoy tuvimos fue
extraña. Sabíamos que era la última con
Federico Vilar en este ciclo que ahora
llega a su fin con sus sorpresivo
traspaso al Morelia. Se le notaba
tranquilo, la sonrisa en su rostro
denotaba que está en paz con la decisión
de haber aceptado su cambio a Monarcas.
“Estoy algo extrañado, es difícil, estoy
pensando en todos los momentos que he
vivido en nuestra institución, porqué me
siento parte del Atlante y pensando en
el futuro no, sabiendo que hay un ciclo
deportivo que termina, pero me parece
que lo afectivo va a permanecer por
siempre al menos de mi parte, entonces
estoy tratando de asimilar todo y
pensando en el cambio”, dijo Fede en una
amena plática que tuvimos cuando terminó
de hacer su rutina en el gimnasio, como
siempre profesional y a pesar de que
está de vacaciones, el Jefe se mantiene
en forma.
Federico sabe que su venta a Morelia
trajo mucha molestia en el entorno
azulgrana, para Vilar no es un momento
sencillo, al contrario, es una situación
compleja y novedosa para él, sin
embargo, la enfrenta con optimismo.
“Yo digo que hemos vivido muchas cosas
juntos, son siete años y medio que llevo
en el Atlante, más los que jugué en la
filial, he crecido en esta institución,
me han dado todo, desde la dirigencia,
pasando por los cuerpos técnicos que he
tenido y por supuesto por la afición,
entonces es muy difícil a lo mejor
decirles algo (a los aficionados), pero
bueno, entiendo que a lo mejor hay
ciclos que se terminan y este
seguramente ha sido uno de ellos, trató
de asimilarlo lo más pronto posible y
pensando en lo que viene, que para mi
representa un cambio en lo deportivo y
que seguramente el Atlante va a seguir
por el buen camino, estaremos siempre
pendientes y agradecidos con toda su
gente.
“Por eso te digo que es algo para mi
diferente, no ha habido muchos cambios
en mi carrera y hoy me toca vivir uno de
ellos, entonces como te decía estoy
tratando de asimilarlo, sabiendo que es
difícil porque detrás de todo esto no
sólo hay cuestiones futbolísticas que
han sido buenas y sido malas, que ha
habido de todo, pero hay mucho de lo
afectivo, entonces eso es lo complicado,
sabiendo que se deja detrás a mucha
gente, pero que me parece que la vida
sigue y que uno tiene que seguir su
camino”.
El capitán azulgrana no puede ocultar lo
agradecido que está con el club, son
muchas experiencias vividas en este
equipo y no tiene más que un bello
recuerdo, por ello le agradece a la
afición que lo haya hecho su ídolo y un
referente indiscutible del atlantismo.
“Yo no tengo más que palabras de
agradecimiento a la gente por lo que me
han demostrado y lo que me siguen
demostrando, en definitiva yo he tratado
de dar mi máximo esfuerzo en todos estos
años, y bueno, como te digo, yo sé que
es complicado, pero bueno, trató de que
sea lo mejor para todos y me parece que
a partir de hoy, si bien dejó de ser
parte de la institución, sigo siendo
parte de ella, entonces me siento
inmiscuido dentro de esta playera, de
este club, de todo lo que significa
Atlante y va a ser muy difícil que yo
pueda desarraigarme de todo eso”.
Cuando inició su carrera en el Atlante
lo hizo en el equipo Zitacuaro del
estado de Michoacán, que en los primeros
años de la década pertenecía a la
organización azulgrana y ahí comenzó su
cabalgar en la institución junto a Luis
Gabriel Rey, un jugador con el que ahora
se reencontrará en su nueva aventura con
los Monarcas, justo en la misma entidad
michoacana donde ambos arrancaron su
andar.
“Si hay similitudes y cosas en el futbol
que muchas veces no se explican, pero
bueno, ahora me toca ir a un equipo
donde voy a estar con Gabriel y él es
uno de los primeros compañeros que tuve
cuando llegué a México, es un amigo, un
tipo con el que he pasado mucho tiempo
juntos y tenemos además historias
similares no, son cosas que te brinda
esta profesión y uno tratará de
brindarse a su nuevo club con el mismo
esfuerzo y la misma entrega con el que
lo hice en el Atlante”.
Al cuestionar a Fede que es lo mejor que
se lleva de estos siete años y medio en
el Atlante, Vilar aseguró que todo es
importante, ya que no sólo alcanzó un
desarrollo como futbolista profesional,
sino que logró un desarrollo como
persona que hoy lo tiene feliz y pleno
en la vida.
“Bueno todo, la verdad que de todo se
aprende, me llevó los mejores recuerdos
de lo deportivo, pero también de lo
personal, aquí tuve la posibilidad de
crecer junto a mi familia, junto a mi
señora, aquí nacieron mis hijos, en el
Atlante pasé momentos difíciles,
momentos buenos, entonces creo que todo
estará guardado en mí y bueno, no hay
una cosa puntual, sino todo lo que he
pasado en este club, más allá de los
títulos y los torneos malos, ya que de
todos he aprendido”.
El Jefe nos comentó que llegó a pensar
que nunca se iría del conjunto
azulgrana, sabe que nació para portar
estos colores.
“Si por supuesto, yo pensé que nunca me
iba a ir del Atlante, pero bueno, a
veces hay que entender que por
circunstancias los ciclos se terminan y
bueno, hoy si bien es difícil me toca ir
a otro equipo de primera división, la
cual se interesaba mucho en mí y uno
tratará de responderles con el mismo
esfuerzo que he puesto en toda mi
carrera”.
Vilar sabe que se quiere retirar el
número 3 de los dorsales azulgranas,
para el oriundo de Rojas es un gesto
demasiado grande que no cree merecer,
sin embargo, agradeció a la directiva el
detalle.
“Yo le dije a Toño que para mí es
demasiado, yo seguiré siendo parte de la
institución más allá de cualquier cosa,
Toño para mí es un tipo muy especial, un
tipo que se ha brindado hacia mi
persona, en mi carrera en todo momento
de la mejor manera y digo esto de querer
retirar el número es demasiado, mi
cariño por todos ellos va a estar más
allá de cualquier circunstancia,
entonces estaré digamos que agradecido a
Toño y todo lo que conforma el Atlante
por siempre no, porque creo que aparte
que el Atlante más allá de una persona,
sea un jugador, un dirigente y el mismo
dueño”.
De la posibilidad de volver al Atlante
algún día, Federico dejó la puerta
abierta, sabe que no puede asegurar
cuando, sin embargo, no deja de expresar
su deseo por regresar algún día.
“Uno nunca sabe, trataré de vivir el
presente y como siempre lo he dicho,
cuando he sido parte de esta
institución, siempre deseándole lo mejor
al club y bueno, ya en un futuro se
verá”.
Este fue Fede, el capitán azulgrana que
ahora deja su gafete y se prepara para
una nueva aventura. |