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Vilar
entró al mercado y dejó de ser símbolo
28 mayo 2010 | El Economista
Carlos Herrera Lizalde
Llegó como un desconocido, implorando
una oportunidad. Nueve años después,
protagoniza la contratación más
importante del futbol mexicano y cierra
una era en un club que seguramente sufre
al verlo partir. Federico Vilar no será
más jugador, capitán y emblema del
Atlante porque ayer, Morelia pagó 3.7
millones de dólares para hacerse del
arquero más buscado en los últimos
tiempos.
Tras consumarse su salida, Vilar dejó
solos a hombres como Sergio Bernal y
Miguel Calero, jugadores que
protagonizan el club de los hombres que
llegaron a un equipo para jamás irse.
Hoy el exatlantista protagoniza una de
las compras de porteros más caras en la
historia, pero pocos saben qué tan duro
fue el camino del ahora flamante
guardameta de Monarcas.
Aún sin debutar en Argentina, Federico
decidió tomar su maleta y emprender una
aventura hacia México. Una vez en
nuestro país, sin conocer a nadie, el
destino lo llevó al Zitácuaro de la
ahora Liga de Ascenso que dirigía José
Guadalupe Cruz, estratega que le brindó
la oportunidad de mostrarse y que de
inmediato le abrió las puertas del club.
Sus buenas actuaciones permitieron que
cuando el Profe Cruz tuvo que moverse al
Acapulco no dudara en llevárselo. Ahí en
el puerto, el guardameta argentino
cumplió con buenas actuaciones,
situación que le valió que Miguel
Herrera lo llevara a la Primera División
con el Atlante.
Fue en el 2003 cuando comenzó su
historia de éxito con los Potros que
presentaron en aquel entonces a un
portero de corta cabellera, ágil de
piernas y de excelente trato de balón,
pero que jamás pensaron echara raíces y
se convirtiera en su ícono.
A siete años de distancia, con un título
de Liga, una Copa de Concacaf, un
Mundial de Clubes y hasta una
convocatoria a su Selección, Vilar deja
su casa, luego de varias tentaciones que
tuvo años atrás con clubes como
Monterrey, Tigres y Cruz Azul para
incorporarse a Monarcas que dejó al
futbol mexicano boquiabierto, tras
convencer a la directiva azulgrana.
Luego de la partida de Federico, ahora
Atlante deberá atesorar a su única joya:
Christian Bermúdez, volante que también
ha llamado la atención de muchos equipos
y que a pesar de sus 23 años está
cotizado en 2.8 millones de dólares.
Vilar, ahora con los guantes de
Monarcas, se enfila para ponerle fin a
su carrera o quizás buscará ser una vez
más un referente. |