|
El árbitro
anuló lo que parecía un gol legítimo del
Atlante, que representaba el empate
Por Jorge Jaramillo
El hambre de Rayados no se termina; no
importa si es en Libertadores, en la
Liga, de local o de visitante, el equipo
regiomontano se mantiene y no disminuye
su nivel, luego de derrotar sin exceso
de esfuerzo a los Potros por 1-0, que
siguen hundiéndose como uno de los
peores equipos del campeonato,
acumulando descalabros y dolores de
cabeza para su técnico, José Guadalupe
Cruz, quien pese a todo, sigue
ratificado por su directiva.
La superioridad del Monterrey, quedó
demostrada no en la posesión del balón,
en la cantidad de jugadas ofensivas ni
en las individualidades, sino en el
juego de equipo, el acompñamiento, la
pausa y sobre todo, en la contundencia,
pues apenas, en lo que fue su segunda
llegada del partido, anotó el tanto del
triunfo.
Del otro lado de la moneda, Atlante no
fue capaz, como ha sucedido a lo largo
del torneo, de concretar sus pocas
oportunidades, y precisamente, tras un
remate fallido de Daniel Arreola sobre
el marco de Orozco, Rayados orquestó un
contragolpe letal, vía Cardozo por la
banda izquierda, por donde encontró una
avenida sin tránsito, libre para llegar
al fondo y centrar raso, a la llegada de
Oswaldo Martínez, quien no perdonó con
un riflazo de derecha, pegado a la base
del poste, imposible de detener para
Vilar.
El partido, que pintaba para ser abierto
alegre y muy ofensivo, se convirtió en
duelo de mucho toque, orden táctico y
marcas cerradas, que no correspondió a
las expectativas de ver un juego de
muchos goles. Por un lado Monterrey
haciendo lo que sabía, salir en orden,
en bloque, siempre tratando de dar dos
opciones al compañero con el balón para
buscar una triangulación
Sn lugar a duda, Monterrey está en su
momento de plenitud, basada en el
entendimiento entre líneas y jugadores,
quienes intentaron todo tipo de
triangulaciones vía Ayovi, Cardozo,
Martínez y De Nigris, quienes, tras la
anotación al minuto 53' se adueñó del
campo azulgrana, por los espacios que
dejaron los Potros.
Esto obligó al 'Profe' cruz, no a
jugársela en busca del empate, sino de
reforzar su vulnerable zaga, sacando a
un medio, Arturo Muñoz, y metiendo a
David Velázquez, en la central.
Los Potros cayeron en el desconcierto,
del cual hasta su portero y capitán
Federico Vilar, se contagió con salidas
en falso. Sin embargo, es de reconocerse
que de no haber sido por el arquero
argentino, quien salvó su marco de
jugadas a quemarropa, el marcador
hubiera sido peor para el Atlante.
Mientras, Monterrey, era dueño del
campo; si bien el balón lo tuvo
prácticamente Atlante todo el encuentro,
los regios supieron pararse ben en la
cancha, con doble línea de cuatro
jugadores al momento de defenderse y al
ataque hasta con siete hombres de
ofensiva.
Atlante no sabía por dónde y aunque al
final intentó apretar para conseguir la
igualada, el árbitro, Miguel Ángel
Flores, aniquiló sus esperanzas al
minuto 85, les robó las esperanzas al
arrebatarles lo que parecía un gol
legítimo, tras un remate de Johan Fano,
frente al portero, que el abanderado
marcó como fuera de lugar.
La desesperación creció y el 'Profe'
lanzó a sus jugadores más altos al
frente en busca de un remate. El
central, Miguel Martínez, apareció de
pronto metido como delantero, junto con
Fano y Márquez, y hasta Federico Vilar,
en un intento desesperado, se lanzó a
rematar en un tiro libre, pero sin
fortuna pues los Potros acumularon otra
derrota en el campeonato. |