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Diana
Pérez | MEDIOTIEMPO (Enviado)
Home Depot Center, Carson, California,
sábado 9 de Enero del 2010
Romano se sacudió la racha de 24 juegos
sin vencer a un equipo mexicano
Atlante repitió la caída con un 3-0,
acumuló así siete goles permitidos en
tres juegos
Rubén Omar Romano caminó con
tranquilidad después de que Jair Marrufo
decretó el final del partido entre
Santos y Atlante que terminó por darle
la victoria. Su andar no era exagerado
pero la sonrisa fue inevitable, había
terminado por fin con una racha de 24
partidos sin vencer a equipos mexicanos,
y eso era motivo de celebración.
Desde aquel 29 de abril de 2007 Romano
no tenía una victoria frente a un cuadro
azteca, la última vez que ganó fue
frente a River Plate en la Copa
Santander Libertadores dirigiendo al
América –un 2 de abril de 2008-, pero
ante cuadros mexicanos se le había
vuelto una misión imposible salir
airoso.
Sin embargo, todo cambió en el Home
Depot Center, Romano dejó atrás la racha
negativa y de paso le dio esperanzas a
su equipo para meterse a la Final del
Interliga, pues los de La Comarca
llegaron así a tres puntos con una
diferencia de -1 para ocupar la posición
número tres del sector.
Santos sólo necesita que América venza a
Estudiantes por un marcador de 3-0 para
poder llegar a la Final, pues los
dirigidos por Miguel Herrera tiene tres
unidades con una diferencia de +1; en el
caso de que el marcador sea de 2-0 a
favor de las Águilas, los de zapopan
terminarían metiéndose a la Final por
tener más goles anotados.
Atlante se quedó con las ganas de seguir
internacionalizando, pues fue relegado
hasta la posición número cuatro del
Grupo A con tres puntos sumados pero con
una diferencia de -5.
EL PARTIDO
Desde que Atlante pisó el césped del
Home Depot Center no perdió oportunidad
de agobiar a un Santos que había sufrido
de más en los dos primeros juegos del
Interliga 2010. Los dirigidos por José
Guadalupe Cruz necesitaban amarrar por
lo menos el empate para pensar en la
Final de la justa americana, pero su
ambición fue más allá y decidieron irse
con todo al frente, fieles a su estilo,
para dejar una victoria clara a su
favor.
Con la velocidad del 'Hobbit' Bermúdez
por la derecha y el peso de Rafael
Márquez en la ofensiva comenzaron a
trazar las llegadas de peligro que en la
tribuna arrancaron malestar, pues la
afición santista opacó por mucho a la de
los Potros de Hierro.
Apenas al minuto 2, el 'Hobbit' le puso
un balón a Márquez quien bombeó el
esférico, el balón estuvo a punto de
entrar, pero Oswaldo Sánchez alcanzó a
manotear y evitó el peligro evidente; un
minuto más tarde Navarro prendió el
balón y la redonda se estrelló en el
poste, el gol del Potro estaba por
llegar.
Sufriendo en la zaga, pese al debut de
Felipe Baloy, los dirigidos por Rubén
Omar Romano trataron de calmar el juego
y apagarlo porque Atlante los agobiaba
con su velocidad, pero fue hasta el 34'
cuando pudieron llegar con fortaleza
hasta el área de Vilar y con un remate
de Jiménez le dejaron claro a los de
Cancún que no estaban dispuestos a
perder por tercera ocasión en la justa.
Así fueron ganando terreno y respeto,
sin lograr la contundencia que les
permitiera sumar los tres puntos, pero
sí con la seguridad de que pronto
podrían cambiar el destino que los
aturdía. Entonces cuando menos lo
esperaron encontraron el gol que les dio
esperanzas.
Vuoso recibió el balón en el área, sacó
a Vilar de su marco y metió el esférico
hasta el fondo de la red al minuto 51'.
Atlante intentó responder, pero Santos
logró tener la confianza que necesaria
para calmar la fuerza de su rival y
además, pronto se encontró con el
segundo de la noche, pues como es una
costumbre en los Potros cuando el
marcador no les favorece buscan con más
atacar olvidándose de defenderse.
Así Ludueña aprovechó para hacerle una
finta a Federico Vilar y definir a ras
de césped pegado al poste izquierdo. La
victoria era de los de La Comarca, pero
el equipo no sólo necesitaba defenderla
sino que también era imperativo
acrecentarla para pensar en la Final.
Por ello, permitieron que los Potros
volvieran a llegar con un disparo de
Arreola que Oswaldo alcanzó a evitar que
se convirtiera en gol. Entonces, cuando
el marcador llegó al 62', Ludueña volvió
a hacer de las suyas y metió el balón al
marco de Vilar, por segunda vez en la
noche para su cuenta personal.
Santos se hizo de la victoria para matar
así los demonios que persiguieron a
Rubén Omar Romano desde el 30 de abril
del 2007, un día después de su último
triunfo ante un equipo mexicano,
entonces dirigía al Atlas y con su
victoria mando a Querétaro a la División
de Ascenso.
ARBITRAJE
Jair Marrufo. Tuvo un trabajo regular
pues permitió demasiadas fricciones
entre los jugadores lo que provocó que
estuviera a punto de estallar una
pequeña bronca tras una falta de Santos
en el segundo tiempo. |